Técnicas de Radiofrecuencia

La neuralgia del trigémino es uno de los dolores más intensos que se pueden experimentar. Se caracteriza por la aparición de dolor en la región facial, de gran intensidad, y con características de espasmo o corriente eléctrica, que persiste durante algunos segundos o incluso minutos. Existen formas de dicha enfermedad que pueden producir dolor de forma permanente durante todo el día. Dichas crisis se desencadenan en ocasiones con estímulos mínimos, como hablar, masticar, cepillarse los dientes o afeitarse. El dolor es muy difícil de soportar y se acompaña a menudo de un gran deterioro en la calidad de vida de quien lo padece.

Cuando el tratamiento farmacológico con medicamentos específicos no es eficaz, es necesario plantearse el empleo de técnicas mínimamente invasivas. La más empleada en la actualidad, así como la que posee un mayor índice de éxitos, con una menor incidencia de efectos adversos, es la Termocoagulación del Ganglio de Gasser con Radiofrecuencia. Consiste e introducir una cánula especial a través de la mejilla, dirigida por guía radioscópica al ganglio del nervio trigémino (ganglio de Gasser), que está situado en la base del cráneo. Una vez posicionada la cánula, se realiza tratamiento mediante radiofrecuencia, produciéndose una termocoagulación controlada de pequeñas porciones del ganglio, que darán lugar a una desaparición del dolor. El procedimiento se realiza en quirófano bajo sedación, y no precisa de ingreso hospitalario.

La neuralgia del glosofaríngeo es una condición dolorosa poco frecuente de causa desconocida. Produce un dolor constante con crisis en la región cercana a las amígdalas y a la faringe y el oído. El tratamiento mediante Radiofrecuencia Pulsada del Nervio Glosofaríngeo se emplea en casos en que han fracasado todos los tratamientos farmacológicos. Se lleva a cabo insertando una pequeña cánula de Radiofrecuencia en la región lateral del cuello, detrás del oído, hasta contactar con el nervio glosofaríngeo. Tras ello se aplica durante varios minutos corriente de radiofrecuencia de forma pulsada, a baja temperatura. Se pueden obtener buenos resultados transcurridos unos días.

Se utiliza en el tratamiento de ciertas neuralgias faciales, así como en ciertos tipos de cefalea, como la denominada Cefalea en acúmulos, Cefalea de Horton o Cluster Headache. También se puede emplear en otras cefaleas vasculares como la migraña, o en la cefalea paroxística crónica cuando no responden al tratamiento farmacológico.

En algunos pacientes persiste el dolor tras la cirugía, o bien aparece dolor en las zonas intervenidas. Dicho dolor probablemente sea de origen neuropático, y frecuentemente es de difícil tratamiento. Ejemplos de ello son el dolor tras una operación de hernia inguinal, o cirugía plástica. También se da en casos de fracturas que han producido adherencias o que han dejado secuelas. En estos casos, es frecuente ver cómo la reintervención no soluciona los problemas, o incluso puede agravarlos, creando nuevas cicatrices y más irritación neural.

Se han obtenido buenos resultados mediante la aplicación de Radiofrecuencia Pulsada. Se realiza bajo sedación y no precisa de intervención abierta, sino de la inserción de una o varias cánulas. Los resultados pueden verse al cabo de algunos días, y suelen persistir durante varios meses, o incluso ser definitivos.

Actualmente puede realizarse el tratamiento del síndrome del túnel carpiano o neuropatía del nervio mediano sin cirugía. Mediante el empleo de radiofrecuencia Pulsada Dual se obtienen óptimos resultados que se mantienen durante mucho tiempo. La técnica es inocua, no precisa de ninguna incisión quirúrgica, ni rehabilitación posterior, y puede repetirse cuantas veces sea necesario. No precisa de reposo prolongado, pudiendo el paciente reincorporarse a su actividad normal a las 48 horas o incluso antes.

Se realiza en quirófano bajo sedación, y implica la introducción de dos pequeñas cánulas de radiofrecuencia que se sitúan en la proximidad del nervio mediano en la muñeca, para realizar estimulación mediante radiofrecuencia pulsada. Se trata de un tipo de tratamiento descrito por primera vez por el Dr. Ricardo Ruiz-López, cuyos resultados se han publicado en revistas científicas de primer nivel.

  • Treatment of median nerve compression with pulsed radiofrequency: Preliminary results in 25 cases. Ruiz-Lopez R. Descarregar
  • Description of a new minimally invasive approach of the median nerve in the carpal tunnel. Ruiz-Lopez R. Descarregar
El Síndrome de Dolor Regional Complejo (SDRC o CRPS en inglés) es un trastorno doloroso crónico que afecta por lo general a una extremidad. Se cree que está causado por una disfunción del sistema nervioso central o periférico, por lo general después de uno o varios traumatismos, o de intervenciones quirúrgicas. Cuando el dolor se debe a una lesión en el sistema nervioso, entonces se denomina Causalgia. Las características clínicas son: dolor intenso, a menudo continuo, que aparenta estar desproporcionado a la lesión existente, o bien se mantiene durante más tiempo del esperado, cambios en la coloración y en la temperatura de la piel en la parte del cuerpo afectada, cambios en la sensibilidad de la zona afecta, inflamación y rigidez, hipersudoración y cambios en el crecimiento del vello o las uñas de la extremidad afectada, menor capacidad para mover la parte del cuerpo afectada. Frecuentemente el dolor se extiende a la totalidad de la extremidad y a lugares distantes de la lesión original.

La calidad de vida de las personas que lo padecen se ve muy afectada por lo general, y se acompaña a menudo de síntomas depresivos o de ansiedad.

Causas del SDRC
La causa última por la cual se desarrolla SDRC tras un traumatismo o cirugía es desconocida. Sin embargo, parece que el Sistema Nervioso Simpático tiene un papel importante en el mantenimiento del dolor. Los estudios parecen indicar que la adrenalina, una catecolamina liberada por el sistema nervioso simpático, adquiere la capacidad de activar las vías de transmisión del dolor tras una lesión en un tejido o en un nervio periférico. Lo más probable es que el SDRC no tenga una sola causa, sino que sea el resultado de varios factores que condicionan la aparición de la enfermedad.

Diagnóstico del SDRC
El diagnóstico se realiza eminentemente a partir de la sintomatología. Se debe confirmar y documentar mediante exploraciones complementarias como Radiografías, Gammagrafía ósea en tres fases y Teletermografía Infrarroja.

Pronóstico del SDRC
El pronóstico es variable, aunque depende en general de la cronicidad del proceso, y de la precocidad en el tratamiento. En algunas personas los síntomas desparecen de manera espontánea. En otra el dolor puede ser crónico, continuo, y acompañarse de cambios irreversibles e incapacitantes, a pesar del tratamiento.

Tratamiento del SDRC
El tratamiento debe ser multidisciplinar, incluyendo terapia física intensa y tratamiento farmacológico.

En los casos que no responden al tratamiento se puede realizar una Simpatectomía por Radiofrecuencia. Dicho tratamiento consiste en interrumpir la conducción nerviosa en la cadena simpática, ya sea a nivel cervical cuando el problema afecta a las extremidades superiores, o a nivel lumbar cuando el dolor se localiza en la extremidad inferior. Previo al tratamiento se realizará un bloqueo con fines diagnósticos y pronósticos.

El bloqueo de la cadena simpática consiste en la inyección de anestésicos locales en la cadena simpática, seguida de un período de observación para verificar la respuesta. La técnica del bloqueo simpático se realiza en un quirófano totalmente equipado, con radioscopia y con el paciente sedado. No es necesario ingreso hospitalario, por lo que el paciente puede trasladarse a su domicilio transcurridas una o dos horas.

Si el bloqueo resulta positivo, es decir, eficaz para aliviar el dolor durante un tiempo determinado, se procederá a realizar una Simpatectomía de la cadena simpática por radiofrecuencia. La técnica es parecida a la que se emplea para el bloqueo, pero en este caso se utilizarán cánulas de Radiofrecuencia, con el objeto de producir una coagulación que bloquee la conducción nerviosa. Se trata de una técnica ambulatoria que puede realizarse con sedación y anestesia local.

Otras opciones terapéuticas para el tratamiento del SDRC son la Estimulación Medular y la Infusión espinal de fármacos con bomba implantable.

La Rizólisis de columna cervical o denervación facetaria cervical por radiofrecuencia es una técnica que se emplea para tratar el dolor causado por problemas en las articulaciones de la columna cervical.

La radiofrecuencia es un tipo de energía eléctrica mediante la cual se realizan muchos tipos de tratamientos médicos. En el caso de la Rizólisis cervical, se trata de termocoagular las terminaciones nerviosas para así neutralizar la transmisión del dolor, sin afectar para nada la función táctil o la función motora. La columna cervical tiene en la parte posterior unas pequeñas articulaciones llamadas articulaciones zigoapofisarias o articulaciones posteriores. Estas articulaciones pueden sufrir diversos trastornos como artrosis o inflamación y deformidad, y ser muy dolorosas. Estas articulaciones poseen terminaciones nerviosas que conducen la sensación de dolor. Si elevamos la temperatura de estas terminaciones nerviosas, la conducción del dolor se verá en gran medida bloqueada durante un tiempo prolongado. El tratamiento se realiza con gran precisión, de manera que sólo se lesionan unas pocas fibras nerviosas, responsables de la transmisión del dolor. Los demás tipos de fibras nerviosas permanecen intactas, por lo que no se afectará la función motora o la sensibilidad de las extremidades superiores.

La técnica se realizará en quirófano. Antes de empezar, recibirá una sedación por vía endovenosa. Mediante control radiológico, se localizarán los puntos exactos que es preciso tratar. Se inyectará anestesia local, y posteriormente se introducirán diversas cánulas de calibre muy fino, especiales para radiofrecuencia, cuya punta es un electrodo, y con ellas se realizará la lesión neural en el lugar que nos interese.

El procedimiento es ambulatorio, por lo que los pacientes pueden trasladarse a su domicilio transcurridas poco más de una hora. Es habitual notar algunas molestias en el lugar de punción tras el procedimiento, para lo cual es posible que se le prescriban medicamentos analgésicos.

La Rizólisis de columna dorsal o denervación facetaria dorsal por radiofrecuencia es una técnica que se emplea para tratar el dolor de espalda causado por problemas en las articulaciones posteriores de la columna dorsal.

La radiofrecuencia es un tipo de energía eléctrica mediante la cual se realizan muchos tipos de tratamientos médicos. En el caso de la Rizólisis dorsal, se trata de termocoagular las terminaciones nerviosas para así neutralizar la transmisión del dolor, sin afectar para nada la función táctil o la función motora. La columna dorsal tiene en la parte posterior unas pequeñas articulaciones llamadas articulaciones zigoapofisarias o articulaciones posteriores. Estas articulaciones pueden sufrir diversos trastornos como artrosis o inflamación y deformidad, y ser muy dolorosas. Estas articulaciones poseen terminaciones nerviosas que conducen la sensación de dolor. Si elevamos la temperatura de estas terminaciones nerviosas, la conducción del dolor se verá en gran medida bloqueada durante un tiempo prolongado. El tratamiento se realiza con gran precisión, de manera que sólo se lesionan unas pocas fibras nerviosas, responsables de la transmisión del dolor. Los demás tipos de fibras nerviosas permanecen intactas, por lo que no se afectará la función motora o la sensibilidad.

La técnica se realizará en quirófano. Antes de empezar, recibirá una sedación por vía endovenosa. Mediante control radiológico, se localizarán los puntos exactos que es preciso tratar. Se inyectará anestesia local, y posteriormente se introducirán diversas cánulas de calibre muy fino, especiales para radiofrecuencia, cuya punta es un electrodo, y con ellas se realizará la lesión neural en el lugar que nos interese.

El procedimiento es ambulatorio, por lo que los pacientes pueden trasladarse a su domicilio transcurridas poco más de una hora. Es habitual notar algunas molestias en el lugar de punción tras el procedimiento, para lo cual es posible que se le prescriban medicamentos analgésicos.

La Rizólisis de columna lumbar o denervación facetaria lumbar por radiofrecuencia es una técnica que se emplea para tratar el dolor lumbar. Dicho dolor, en un alto porcentaje de casos está causado por problemas en las articulaciones de la columna lumbar.

La radiofrecuencia es un tipo de energía eléctrica mediante la cual se realizan muchos tipos de tratamientos médicos. En el caso de la Rizólisis lumbar, se trata de termocoagular las terminaciones nerviosas para así neutralizar la transmisión del dolor, sin afectar para nada la función táctil o la función motora. La columna lumbar tiene en la parte posterior unas pequeñas articulaciones llamadas articulaciones zigoapofisarias o articulaciones posteriores. Estas articulaciones pueden sufrir diversos trastornos como artrosis o inflamación y deformidad, y ser muy dolorosas. Estas articulaciones poseen terminaciones nerviosas que conducen la sensación de dolor. Si elevamos la temperatura de estas terminaciones nerviosas, la conducción del dolor se verá en gran medida bloqueada durante un tiempo prolongado. El tratamiento se realiza con gran precisión, de manera que sólo se lesionan unas pocas fibras nerviosas, responsables de la transmisión del dolor. Los demás tipos de fibras nerviosas permanecen intactas, por lo que no se afectará la función motora o la sensibilidad de las extremidades inferiores.

La técnica se realizará en quirófano. Antes de empezar, recibirá una sedación por vía endovenosa. Mediante control radiológico, se localizarán los puntos exactos que es preciso tratar. Se inyectará anestesia local, y posteriormente se introducirán diversas cánulas de calibre muy fino, especiales para radiofrecuencia, cuya punta es un electrodo, y con ellas se realizará la lesión neural en el lugar que nos interese.

El procedimiento es ambulatorio, por lo que los pacientes pueden trasladarse a su domicilio transcurridas poco más de una hora. Es habitual notar algunas molestias en el lugar de punción tras el procedimiento, para lo cual es posible que se le prescriban medicamentos analgésicos.

Las neuronas que recogen la sensibilidad al dolor se agrupan en una pequeña estructura llamada “Ganglio de la Raíz Dorsal”, que se encuentra a lo largo de toda la columna vertebral en los agujeros de conjunción por los que salen los nervios raquídeos. A partir de este ganglio nervioso, la sensibilidad se envía a la médula y al cerebro.

Desde hace años se trata de manera eficaz el dolor irradiado a las extremidades inferiores o ciática estimulando con radiofrecuencia pulsda el ganglio de la raíz dorsal en diversos niveles de la columna vertebral lumbar y sacra.

La radiofrecuencia pulsada es una modalidad de radiofrecuencia que permite administrar voltajes más altos de electricidad en un tejido, sin que por ello se eleve la temperatura del mismo. Implica la estimulación mediante campos eléctricos de una región anatómica sin por ello producir lesiones o quemaduras, ya que la temperatura que se aplica nunca supera los 42ºC.

El procedimiento se realiza con anestesia local y una sedación suave por la vía endovenosa. Se le situará boca abajo en una camilla y se le colocará una vía venosa por la que se le administrarán antibióticos y sedantes, con el fin de que esté confortable y relajado durante todo el procedimiento.

Se localiza mediante radiología el lugar donde se sitúa el ganglio de la raíz dorsal en los diversos niveles que interese tratar. Se realiza mediante anestesia local. Una vez situada la cánula de radiofrecuencia en el lugar preciso, se conecta a un electrodo a través del cual se pueden realizar pruebas de estimulación eléctrica para confirmar la correcta ubicación, y posteriormente, se procede a administrar el tratamiento de radiofrecuencia pulsada durante varios minutos, durante los cuales no se siente ninguna molestia.

Al finalizar se inyectan corticoides y en ocasiones anestésicos y hialuronidasa, para favorecer la mejoría temprana. El alta generalmente tiene lugar transcurridas algunas horas. Los resultados de este tratamiento suelen demorarse unas dos o tres semanas.

Cuando esta técnica se realiza con todas las garantías de seguridad, no existe prácticamente ningún riesgo de complicaciones.

Sin embargo, se han descrito casos en los que han aparecido infecciones locales o epidurales, o bien sangrados, que han requerido tratamiento específico. También de manera excepcional se han producido casos de lesiones arteriales que han producido daños medulares. Todas estas complicaciones son extremadamente infrecuentes, especialmente si se tienen en cuenta todas las precauciones.

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Opiniones de los Pacientes

Hace mucho que no sentía lo que era vivir sin dolor. Solo tengo palabras de agradecimiento para todo el equipo, desde el personal en recepción hasta el equipo en quirófano. Gracias Dr. Squarcia por tan detallada explicación de mi problema y por lo acertado del tratamiento. Pido a Dios que este bienestar dure bastante.

Primera visita con el DR. Mattia Squarcia por fin un medico que me escucha y se mira todas mis pruebas medicas ya vengo de una mala experiencia de otra clínica del dolor que el médico no me escuchaba y ni se miró ni una prueba medica.

Buen trato y atención, fui con una ciática de caballo y me dejaron como nuevo ,solo tengo palabras de agradecimiento.

Me realice una rizolisis hace dos años y es lo mejor decisión q tomé nunca. Me aconsejaron esta clínica. Personal y trato excelente. Volvería sin dudarlo. Soy otra persona desde que no siento nada de dolor.

Me realizaron esta mañana una Denervación facetaria lumbar (Rizolisis) y tengo que decir que «O» dolor. Han pasado 10h desde la intervención y sigo sin nada de dolor y sin medicación. Enhorabuena a todo el equipo. Viggo Adeler (Medico)

Sólo tengo palabras de agradecimiento, gracias Doctor Ricardo Ruiz.

En una situación francamente desesperada con mi madre afectada de neuralgia del trigémino y con dolores continuos y terribles durante el confinamiento y ningún médico de la sanidad pública capaz de calmarle en modo alguno el dolor, ha resultado milagroso encontrar este centro navegando por internet. En apenas un par de semanas tras la visita inicial, el Dr. Ruiz intervino a mi madre en una cirugía ambulatoria y poco agresiva y en apenas unos días volvió a recuperar dicción, movilidad y empezó al fin a dormir al no sufrir esos tremendos dolores. Y si el tratamiento ha sido efectivo gracias a las manos de un gran doctor, no por eso hay que quitar mérito al todo el equipo del centro. Desde la recepción a las enfermeras son todos profesionales ejemplares que te hacen sentir seguro y en buenas manos en todo momento. Mi madre ya es otra y apenas 4 meses después somos conscientes de que no hay mejor inversión que la salud y en Clínica Vértebra es todo un acierto. Totalmente recomendables. UN MILLON DE GRACIAS.

Solo tengo palabras de agradecimiento a los Doctores Ricardo Ruiz y Dr. Matias, en dos ocasiones he acudido a ellos, y solo tengo palabras de agradecimiento, me han solucionado mi problema, primero de Vertebras Lumbares y la segunda de un Hombro, y en los dos casos éxito total, no he vuelto a tener ningún tipo de molestia, estoy totalmente agradecido a ellos, me han cambiado la vida. MUCHAS GRACIAS DOCTORES, son ustedes fantásticos

Es un sitio que ha mejorado mi calidad de vida.

Después de llevar meses con un dolor intenso en la espalda y en una pierna por una hernia y estar atiborrado de medicamentos y de sesiones de rehabilitación finalmente un amigo me recomendó esta Clínica y acerté plenamente. Me visitaron muy rápido y el Dr Ruiz me practicó una intervención por radiofrecuencia que me ha resuelto el problema, ya no me duele y he recuperado mi calidad de vida, que había perdido. Solo tengo palabras de agradecimiento